Al cumplimiento del 35 aniversario de la Ingeniería en Mantenimiento Industrial en Costa Rica, es tiempo para detener el calendario y pensar por un instante, no solamente en los hechos y los productos, sino más aun en las personas que con su esfuerzo y voluntad, han logrado mantener vigente esta prestigiosa carrera y evolucionar hasta convertirla en un pilar para el desarrollo empresarial de nuestro país y mas allá de nuestras fronteras.
Es necesario hacer varios homenajes, primero a los visionarios que proyectaron y diseñaron, hace más de 35 años, una carrera inédita en Costa Rica y América: la Ingeniería de Mantenimiento.
Al puñado de profesionales en ingeniería, que con gran mística iniciaron el dictado de clases a los primeros estudiantes que se matricularon en esta nueva y diferente opción académica.
A las primeras generaciones que creyeron en ese proyecto, lo adoptaron y salieron a recorrer los senderos de la Patria, a hacer camino con una novedosa profesión.
A las nuevas generaciones, quienes mantienen con su estudio serio y abnegado la llama encendida hace tantos años, dando vigor con su aporte profesional a la economía nacional.
A los hombres y mujeres profesionales de la Ingeniería de Mantenimiento, que todos los días hacen su contribución, brindando confiabilidad y mantenimiento a los activos físicos, en aras de buscar la excelencia en las labores que se les ha confiado.
A sabiendas de que las cosas no se hacen solas, que sin la entrega y el amor, hacia cada una de las tareas y objetivos, no habría nada que celebrar; por el contrario gracias a la voluntad, cariño y esfuerzo de todos los que han sido y continúan siendo parte de este excelente gremio profesional, es que ha sido posible llegar hasta donde estamos.
Nuestro agradecimiento y felicitaciones sinceras a todos los que con sus aportes consolidan día a día la Ingeniería de Mantenimiento.